lunes, 26 de diciembre de 2011

Con el frío de diciembre es necesario que ahora la nena salga "forrada" para cuidar su salud. 


Claro que esa vestimenta solo es para un ratito, pues luego se las quita. Lo bueno ella misma pide meter los bracitos en el fular.

No solamente se trata de cuidar la salud. Es imprescindible cuidar la belleza externa, y para ello la nena se pone con singular alegría bálsamo labial para proteger esa linda boquita del frio...


...pero no le diga que para ponerse el labial hay que quitarle la tapa. Que le quitan la ilusión.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Seguridad para el camino

Con una pequeña vida en tus manos, su seguridad es una gran responsabilidad.

Aunque los brazos de mamá son un lugar genial donde estar, en un auto no siempre es la mejor opción, pues si ocurre algún percance automovilístico, no podrán sujetar a mi pequeña para evitarle lesiones.

Paseando en auto

Super dormida durante una semimudanza
Y esta condición es aun de mayor importancia cuando se viaja en carretera, en un auto y haciendo una mudanza, lo bueno es que ibas dormida durante casi todo el trayecto, pues viajamos de tarde y te aburriste y te dormiste. Pero ya no cabías en el bamboneo, aun así dormiste a gusto y gracias a la pericia de papá en el volante, llegamos sanas y salvas de Ciudad del Carmen, Campeche al Distrito Federal. Claro que llegar al Distrito Federal es una cosa, pues si no conoces la ciudad, una vuelta en una calle nos lleva a perdernos a un mundo nuevo y aterrorizante. Dicho y hecho, llegamos al Distrito Federal a las 8:00 a.m., y llegamos a casita a las 14:00 p.m. pues nos perdimos y sólo gracias a Dios fue que pudimos encontrar el camino correcto.

Con estos antecedentes, papá y yo decidimos a buscarte una silla para auto que cumpliera altos estándares en seguridad y te sirviera durante mucho tiempo. Después de buscar durante mucho tiempo, encontramos una genial. Y por supuesto que a ti te encantó, basta con mirar la bienvenida que le diste:

Inspeccionando la silla para auto
Claro que una vez con la apropiada aceptación, te ha resultado tan cómoda que ahora hasta te duermes en ella.

Durmiendo en la silla para auto
Aunque claro, no todo es miel sobre hojuelas, pues hay días en que ni siquiera la quieres ver y mucho menos sentarte. 

Palomitas como papá

Los hijos son una hoja en blanco, sin embargo ya parecen traer grabadas ciertas preferencias. A la nena le encantan las palomitas, tal como papá. He leído que las palomitas son un bocadillo con peligro de asfixia para los pequeños. Así que de la palomita, le dejo la "nube", es decir lo de en medio, le quito el "pellejito" y otras partes grandes para que las pueda comer sin problemas. 

Traste pequeño para nena, traste grande para papá

Estas son las palomitas preparadas especialmente para ella. Y se las come todas, y aun quiere más, eso sí aunque son light, preparadas con poco aceite y sin sal, al terminar de comerlas quiere mucha agua. 

Ahora con 15 meses, cuando vamos al cine ya no se queda tranquila. Para que se quede tranquila y "atenta a la película" es necesario que tenga su combo de palomitas para que se quede sentada. Padre e hija ahora comparten su combo de palomitas. Es lindo verlos a ambos comiendo palomitas sentados juntitos en una butaca de cine, disfrutando de una película.

Nena con papá disfrutando sus bocadillos favoritos

miércoles, 19 de octubre de 2011

Primera muñeca

Señor Osito
Eso de primera muñeca no es enteramente cierto. Tienes varios juguetes que te gustan mucho. Por ejemplo tienes a Osito que ha sido algo así como tu primer juguete al que le tienes cariño. A Osito yo no lo compré, fue algo así como un regalo. Un regalo que prácticamente le arrebataste a tu tía Conchi. Porque Osito era parte de su regalo del 10 de mayo y venía con unos chocolates, Raulito te "prestó" a Osito por un rato y ya de ahí no quisiste que se lo llevaran. Proclamaste a Osito como tuyo para siempre (en tu tiempo de bebé, significa mientras lo estás viendo) y Conchi se quedó sin su regalo del 10 de mayo. Ahora te digo "¿Dónde está Osito?" y tú empiezas a buscarlo hasta que lo encuentras. Osito ya ha pasado con éxito en la lavadora y los ojos, nariz y corbata han sobrevivido a tus deditos y dientitos en crecimiento.



Ahora tenemos a Skipper, un pingüino de Madagascar. Su historia inicia en un Sanborns, venía junto con un DVD de algunos capítulos de la serie animada. A tu papá le gusta esa seria (a mí igual) y compró el DVD. Ahora Skipper es tuyo y te encanta chuparle el ala, te emocionas y das de gritos señalando la televisión cada vez que ves la serie de Pingüinos de Madagascar.
Cuando tenías 11 meses, estábamos curioseando en la juguetería en un Sanborns en Villahermosa, y te dimos a escoger entre varios juguetes, y a pesar de que la movimos de lugar varias veces, elegías siempre la misma Baby Alive Mimos y Juegos. Se llama Tita y el nombre viene de una canción de la Sonora Santanera. Como estábamos en la carretera, te entretuviste mucho con ella y hace ruidos, tiene un cascabel en el estómago y una tela que hace ruido en el pie.
Imagen de internet

En general, te gustan los muñecos pequeños, no soportas los grandes pues te dan miedo. O sea que un osote que tenga un mega tamaño ni siquiera lo volteas a ver, pero un peluche del tamaño de tus manitas puede convertirse en un buen juguete para distraerte. Tienes varios juguetes y esos tres son tus preferidos.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Beba olorosa

Antes de ser madre no me atraían para nada los bebés, no sentía curiosidad por ellos, ni nada de nada.

Con tu nacimiento he comprobado que la Madre Naturaleza es muy sabia.

Cabecita olorosa
Esta cabecita sufre una transformación de olores muy interesante, estos cambios han sido desde que naciste, se dan en la mañana, después de bañarte, cuando sudas, cuando estás alegre, es decir en cualquier momento.

Desde el momento en que naciste, la verdad no sentí que olieras a nada; naciste cubierta de mucosidad y super rosita, no olías a nada, es decir puedo decir que olías a color rosita (lo sé, ni yo lo entiendo). Posteriormente olías a papá -aclaro, como huele papá de manera natural, no cuando ya se bañó y se puso perfume-, y a pesar de que se lo decía que tú hueles como él, pues no me cree. Supongo que es un mecanismo de defensa o de propiedad o no sé yo, pero hueles igual a papá. 

Antes de seguir con tu variedad de olores, tengo que aclararte que todos esos olores vienen de un sólo lugar: esa cabecita poco pelo. Como decía, la Madre Naturaleza es muy sabia, pues como tu mamá, soy muy dulcera, me encantan los dulces, las galletas, chocolates. Entonces con esa base (o locuras mías) hueles a galletas María, galletas de vainilla, dulce de coco, dulce de algodón, azúcar. 

Que huelas a papá y huelas a dulce es una gran combinación que me atrae mucho. Me encanta oler esa cabecita, y a tí te encanta que te huela. Cuando lo hago, empiezas a sonreír y sigues acercando la cabecita para que la siga oliendo. No cabe duda que eres una coqueta. Te amo nena.

lunes, 1 de agosto de 2011

Primera muestra de cariño

Poco a poco me voy dando cuenta de que te vuelves una pequeña personita con carácter independiente y personalidad propia.

Bailando con el suertudote
Hoy has dado muestras de tu cariño. ¿Y a quien? Pues nada menos que a tu papá. Nos hemos dado cuenta que eres celosa, cosa que no es impedimento para ser cariñosos. Pero eso no había sido un impedimento para que nos mostráramos cariño, y hoy mientras papá me daba besos en la mejilla, te has quedado pensando por un momento qué hacer. Y acto seguido le has plantado un besote a papá en la mejilla. 

En la foto sales bailando con papá, una actividad que ambos disfrutan. En las tardes (o noches) cuando él regresa del trabajo se ponen a bailar. A tí te encanta y como ves, te relaja a tal grado que después de un rato de "bailar" te quedas dormida en sus brazos. Tu repertorio preferido es: Procura (Chichi Peralta), La Tanguita Roja (Oro Sólido), Que bello (Sonora Dinamita), Que nadie sepa mi sufrir (La Sonora de Margarita), Vivir lo nuestro (La India y Marc Anthony), La Boa (La Sonora Santanera) y Mi razón (La Sonora Santanera). Cabe decir que en la última de La Sonora Santanera, te calma a tal grado el sonido de las trompetas que te duermes. Claro que papá le encanta que te duermas en sus brazos. Y aprovechando hace un poquitín de ejercicio.


martes, 5 de julio de 2011

Vacaciones lejos de papá

Lamentablemente hemos estado lejos de papá, ya será un mes. Hemos venido -primero por unos días- pero diversas situaciones han ocasionado que nos hallamos quedado más de un mes en Ciudad del Carmen, Campeche.

Fue toda una odisea llegar, pero gracias a Dios, llegamos sanos, salvos y tardísimos a casa de mi tía.

Papá (mi esposo) sólo pudo estar unos días con nosotras y después ¡a trabajar! que hay que conseguir dinero para los pañales (y la despensa, cuotas, pagos, agua, luz, etc, etc.). Mi amado se ha quedado triste al irse sin nosotras, y nosotras igual sin él; más yo, pues la nena parece que se ha distraído con todos sus primos.

La nena ha llegado tan tranquila, modosita, calladita..... ahora un mes después con una nena de 8 años, y tres primos de 16, 17 y 18 años que la adoran, ha aprendido a pelear, gritar, bailar (baila de todo, hasta la canción de cuna), morder, en fin, toda una bebé pícara rodeada de otros pícaros.

Desafortunadamente, el cambio de ambiente, de clima, el hecho de que esté creciendo han afectado a la nenorra. Primero diarrea, porque le quieren salir los otros dientes. Sólo diarrea, no dolor ni nada y de dientes aún no asoman ninguno. Tosesita, eso sí, la nena aguantadora, tanto calor, sol y bochorno no la aminoran. Y ahora, que casi-casi regresamos a casita, le volvió a dar conjuntivitis bacteriana y un diagnóstico preliminar de obstrucción de conductos lagrimales.

Finalmente, luego de un mes, ha conocido la nena la playa. Claro que como buena hija de papá, le tiene miedo al mar. Quizás sea por el momento y cuando sea mayor no haya quien la saque del mar.
Nena en playa, parece que la arena es como ácido en esos piecitos regordetes

viernes, 3 de junio de 2011

Aprendiendo de mi hija

Absorta en el entorno
Desde que soy nueva mamá, he tenido que aprender muchas cosas nuevas.

Entre ellas amamantar de la forma correcta, cambiar pañales, cuidar del cordón umbilical hasta que se caiga y otras cosas relacionadas con el cuidado de un bebé.

Lo que no sabía es que de igual manera se aprenden otras cosas que no te enseñan en ningún lugar.

Algunas de esas cosas son:

  • Un sorprendente oído vulcano, no sé si las mujeres ya lo traen integrado de nacimiento o es una habilidad que surge con el nacimiento del bebé. La nena casi ni llora en la noche, pero apenas me toma un par de minutos darme cuenta que se ha despertado, y ni se despierta del todo, empieza a quejarse bajito y va subiendo poco a poco el volumen. En ocho meses aún no se ha despertado llorando a pulmón limpio en la noche.
  • Ha cambiado el lugar en donde me pongo el perfume. Con ella he empezado a usar el fular, portabebés que le encanta. Como tiene preferencia de que la lleve por el frente, ahora el ritual diario de ponerse perfume en la ropa por la parte del pecho, ha quedado descartada, ahora el perfume va en la espalda. Ya no huelo a jazmín cuando llego, ahora huele a jazmín cuando me voy.
  • Por supuesto, los gustos musicales cambian. Antes en el teléfono mi playlist incluía canciones de System of a Down, Audioslave, Eminem (hay una graciosa, esa me gusta), Banda Fresa, Enrique Iglesias, y la lista sigue y sigue. Ahora ha cambiado, pues fácilmente pueden encontrar la vasta colección de Aserrín Aserrán (viene con un libro de estimulación muy bueno, disponible en www.nutreaunnino.org.mx), Cri cri, y la amplia selección de videos de YouTube. Pregúntenle al papá, fiero admirador de Nirvana, ahora ya no recuerda ni el primer estribillo de su canción favorita, pero apenas quiere dormir la nena, empieza el repertorio de canciones de cuna hasta que caen (ambos) dormidos.
  • El look. Si antes le dedicaba media hora a peinarme, ponerme cremita, labial, máscara de pestañas, ahora ha quedado como superfluo. El look de ahora es natural y con la melena corta. Mi embarazo fue compartido con amigas de escuela casi todas coincidimos y los bebés nacieron en la misma fecha, de hermosos y bien cuidados cabellos largos, ahora traemos un despeinado corte minimalista moderno, es más fácil de peinar y lavar.
  • Los accesorios. Creo que cada nueva mamá se da cuenta que aquellos hermosos aretes de pedrería, ese arrebatador collar de perlas o el anillo con colorida pedrería, ahora se ha convertido en un juguete más del pequeño bebé; eso es algo de lo que me he dado cuenta ahora, pues en más de una ocasión me he puesto determinado juego de aretes, sólo para entretener a mi nena cuando le toca ir a su consulta con el pediatra.

Creo que aún nos falta mucho por descubrir y aprender de nuestra hija, sustituciones y nuevas manías, pero lo aceptamos con gusto y estamos en espera de descubrir su maravillosa contribución a este mundo.

jueves, 28 de abril de 2011

Mmma-mmá

He leído que los bebés van aprendiendo a hablar con un lenguaje por demás extraño y poniendo a prueba sus recién estrenadas cuerdas vocales.

También que la primera palabra que dicen es "papá" por ser la más fácil de pronunciar.

Ayer mi nena dijo "mmma-mmá"!!!! Qué emoción. Lo dijo tan clarito como el día. Aunque la más emocionada soy yo, porque la nena aún no entiende qué significa esa palabra. Pero estoy feliz. 

domingo, 10 de abril de 2011

Bebés en el cine

¿No les ha pasado que cuando eran una pareja soltera (casados sin hijos) cuando veían a un bebé en la sala de cine pensaban "pagué para escuchar llorar a un bebé toda la película"?

Bueno, pues ahora mi esposo y yo, somos esa pareja, la que llevamos al bebé al cine. La verdad nos encanta el cine, y aunque es cierto que un bebé te cambia la vida (nos encanta ese cambio), no es cierto que te limita en las cosas que te gustan.

Bueno pues a la nuestra resulta que igual le gusta el cine. Ya ha visto Sucker Punch, Fair Game y hoy The Adjustment Bureau. En la primera, al entrar a la sala nos topamos con las caras largas de nuestros vecinos de asiento, pero apenas inició la película se hipnotizó con la pantalla tan grande y el sonido, la nena se la pasó genial: película de acción, teta a discreción, asientos cómodos, ¡genial!, ella se durmió a los 30 minutos y no la alteraron las explosiones, los balazos, la pelea con robots, los bailes de la chica,  nada. Al finalizar la película algunas personas se mostraron sorprendidas de descubrir que había un bebé en la sala que no dijo ni "pío" en toda la película, además de sorprenderse con que cargara como koala a mi nena y ella tan tranquila y a gusto.

Ya con experiencia, fuimos a ver Fair Game, muy buena película, maneja un tema que te da de qué pensar, pero eso sí no tiene explosiones ni acción, al parecer a nuestra pequeña crítica no le agradó y se la pasó casi toda la película (a excepción de los 30 minutos que se durmió) haciéndole "brrrrrr-brrrr-brrr" a la pantalla (sonido de cuando sacas la lengua y abucheas). Mi pobre esposo avergonzadísimo, y nuestros vecinos riéndose de las ocurrencias de la nena.

Ahora con The Adjustment Bureau, hemos aprendido que no se lleva a un bebé al cine cuando éste se acaba de despertar de su "siesta" de dos horas. ¡Se ha pasado toda la película platicando con Matt Damon! Sólo escuchaba a mi esposo decir: "Dale la teta que así se calla", no-no, craso error. Tomaba leche, agarraba fuerza, y ¡a platicar más fuerte con el protagonista!. Finalmente, exhausta, se ha quedado dormida, ese Matt Damon no contestaba.

Bueno, por lo menos no se la ha pasado llorando, creo que es peor un bebé llorando (pues a lo mejor tendría miedo por el ruido excesivo, la oscuridad, o que se yo) que uno platicando alegremente durante la función.

Pero bueno, soy la mamá del bebé platicador, mi familia me ha dicho que he perdido objetividad. Quizás a mis vecinos de la película no le ha parecido agradable escuchar a un bebé charlando con la pantalla.

Pero bueno, al final, he comprendido que "eso nunca lo haré cuando tenga hijos" ha quedado atrás. ¿Ahora qué más voy a hacer con un bebé?. Espero que mucho más y que la nena lo siga disfrutando, tanto o más que nosotros.

Saludos.

jueves, 7 de abril de 2011

Lo que me llevó a la lactancia materna

Podría empezar diciendo que me decidí por la lactancia materna para mi pequeña porque es lo mejor de lo mejor para alimentar al recién nacido, porque además de proporcionarle los nutrientes y fortalecer su sistema inmunológico, de igual manera se le da ese extra de cariño al sentir su calor y olorcito durante ese momento tan especial....



... pero no, (lo acepto) que me he decido por la lactancia materna porque es la más económica, se apega a las 3 "B's" (Buena, Bonita, Barata)... qué horror! si tu padre ha dicho que la cigüeña se equivocó de latitud, que ha debido dejarme en el norte en lugar del sur.

Pero sin duda, ha sido la mejor decisión que he tomado con respecto a la alimentación del bebé.

Cuando estaba en el hospital, unas horas después de dar a luz, una enfermera pediátrica se acerca y me pregunta que con qué pensaba alimentar al bebé. En primer lugar, si es un hospital amigo de la lactancia materna, esa no es el enfoque con el que me deben preguntar. Sería adecuado que primero me ofreciera las técnicas para una adecuada lactancia materna, total que el sujeto de pruebas (la nena) ya lo tengo y el equipo (pechos) está listo para ser estrenado. Pero no, no me ayudan, no me informan, no nada.

Para esto ya había decidido que lo mejor era la lactancia materna. Tal era la decisión que no habíamos comprado fórmula, biberones, escobillones (para lavar los biberones), esterilizador, nada de eso, no fuera que a la mera hora me echara para atrás.

La enfermera sólo me dijo que si ya había preparado los pechos para dar de lactar (¿se preparan?, ¿cómo practicaba, me alquilaba de nodriza?, dudas no resueltas), que les tenía que dar masajes, que como no lo había hecho era muy difícil que la niña pudiera mamar. En fin, yo le decía que sí, que no había problema, y sólo agradecía que con la curiosidad, investigué y averigüé que nada de eso es necesario.

Pues ya en casa con la nena, a estrenar el buffet!! No voy a mentir, las primeras veces dolía, y mucho.

Primero casi no salía leche (la nena no tenía mucha hambre, mientras estábamos separadas, a ella le ofrecieron leche de fórmula, y para no ser una descortés ella con mucho gusto aceptaba, por Dios en esta economía no se desprecia nada!!) pues naciendo a las 3:00 am, no me dejaron verla sino hasta el mediodía y menos que darle yo de comer, pues que no había lugar para ello en donde me encontraba (un hospital, pero como no tenía "cama asignada" en el área donde están las otras mamás con sus nuevos bebés, pues no, no podía darle a mi nena).

Segundo, no sé si por la mala postura u otra cosa, que se me pelaron los pezones. Cuando me bañaba dejaba que apenas los tocara el agua para que se les cayeran los pellejitos. Esa fase duró unos cuantos días.

Tercero, ya que estaba saliendo de ese dolorcito, viene otro. Ya no estaban pelados, ¡ahora parecía que me los habían puesto en el comal!, tiesos, tiesos, parecían dos rocas. Dolían para bañarme, pero cuando la nena empezaba a comer, la sensación de dolor al principio, desaparecía.

Cuarto -ya no hay cuarto, no soy masoquista-, pasados aquellos pequeños inconvenientes, la lactancia materna fluyó y con ella todo lo genial que había leído de ella. Me encanta dar de amamantar a mi nena, han pasado seis meses desde aquella primera vez y no se ha enfermado, es una gordita rebosante, muy tranquila y feliz. A ella le encanta ser amamantada, ahora cuando come, la escucho "mmmm,mmmm,mmm", me recuerda a nosotros cuando comemos algo muy rico y no queremos parar.

Analizando, la lactancia materna puede ser un poco escabrosa al principio, pero con apoyo, comprensión, conocimiento es algo que se puede lograr.

miércoles, 6 de abril de 2011

Ahora empezamos... de nuevo

Hola nena

Hace ya unos seis meses que apareciste de imprevisto en mi vida. Digo de imprevisto porque naciste exactamente a los nueve meses, el mero mero día que cumpliste las 42 semanas de rigor dentro de mí. ¿Te cuento cómo inició todo esto?

Con tu nacimiento he aprendido a ser mamá, y en mi afán de mejorar en ello (aunque por el momento no me va mal) he leído muchos blogs, webs de crianza natural y todo aquello en lo que ahora te consiento. Así que he decido darle un nuevo rumbo al blog, más que nada para que cuando preguntes cómo eras cuando pequeña, tengas una referencia. Y pues ¿por qué no? igual para mí, para recordar lo que ha pasado y cómo lo resolvíamos juntos.

Pues ahora empezamos.... de nuevo.

Un 24 de diciembre del 2009, papá (sí, ese mero, aquel que te abraza y besa cada vez que puede y con mucho amor) me dijo: "¿Y qué te parece si ya tenemos hijos"?, a lo que le respondí "OK", pensando que para que quedara embaraza, tardaría mucho tiempo. ¡Oh craso error!, pera el 28 de diciembre (día de los inocentes, jajajaj) ya estabas dentro de mí, pero me tomaría mucho más tiempo para darme cuenta de tu presencia. El 25 de diciembre, fuimos a Six Flags, y una combinación de no anticonceptivo, fuerza centrífuga del Boomerang y Batman Regresa, relaciones y periodo fértil, dieron como resultado una hermosa nena.

Aclarando, no es mía.
Me enteré de tu presencia el 10 de marzo del 2010, cuando me sentía enfermita, como si me volviera a dar tifoidea, mis primas y tía (Tía Lola, Concha e Isabel) me dijeron que me hiciera una prueba de embarazo, me la hice apenas me desperté. Según en las mañanas, la concentración de hormonas es mayor y el resultado es mejor. Y apenas tocó la orina la prueba, se puso super rosa, no había pasado ni 10 segundos, cuando el resultado no pudo ser más positivo.

Así que tu tía Isabel y yo nos lanzamos al Hospital para comprobar lo que ya sabíamos, y el 12 de marzo, apareciste por primera vez en un monitor, ¡qué sorpresa, todos animados! Aunque cuando regresamos a casita, pues Concha e Isabel, ya sabían que serías niña.

Nos regresamos al D.F. con papá, pues para qué hacer esperar más a quien estaba ansioso por recibirnos. Llegamos el 21 de marzo, y fue increíble. Como papá vivía en su cuarto de soltero, nos mudamos a un departamento.

Sólo vomité dos veces durante el primer trimestre (y ambas por tomar refresco, así que espero corras con la misma suerte de mamá), no me mareé, aumenté 8 kg durante todo el embarazo, no me crecieron los pies (ohhhh esto era lo que más temía), no se me hincharon los tobillos ni los pies (esto es por moderar el consumo de sal).

No, no estoy orgullosa de esa apariencia.
Pero no todo fue miel sobre hojuelas, a las 32 semanas, empecé el día normal, pero a las 2:00pm, empecé a sentir cólicos, primero suavecitos y luego empezaron a ser un poco más fuertes, así que dejé plantada a mi amiga Rubí y fui a urgencias. Resulta que el coliquito, eran dolores de parto, y me quedé internada una semana, por amenaza de aborto (aun no es parto, estabas muy pequeñita para sobrevivir por ti misma). La pasé terrible (por decir lo menos), con suero, no pararme de la cama y dos inyecciones para madurar tu sistema respiratorio. Gracias a Dios todo salió bien, y ahora que te miro con seis meses, no paro de agradecerle al Creador que la medicina haya funcionado y te quedaras dentro. Me enviaron a casa con reposo absoluto, no podía ni debía hacer nada, así que papá, durante su horario de comida del trabajo, llegaba corriendo a casa a lavar, barrer, hacer comida, ponerme a la mano (al lado de la cama) lo que pudiera necesitar, comía a la carrera y de regreso al trabajo. Pensamos que el susto ya había quedado atrás, sin embargo a las 36 semanas, empecé con lo mismo, y de vuelta al hospital, aunque ahora si nacías te tenías que quedar en incubadora. Pasé otra semana en el hospital, me visitaron mis amigas, y nada pasó el susto. De regreso a casa, a mi rutina de reposo absoluto.

Luego de mucho apuro por nacer, decidiste no hacerlo. Y a las 42 semanas justas naciste. El viernes 24 de septiembre era mi cita con el ginecólogo, yo no quería ir tenía flojera, no tenía dolor y estaba segurísima que el doctor me diría que todo OK, que regresara la siguiente semana; tu padre tuvo que obligarme a ir a consulta. Así que te imaginarás mi sorpresa cuando durante la revisión me avisan que tengo 2 cms. de dilatación y que ese día naces, así que dado que ya había empezado el parto, nos llevan a un último ultrasonido para comprobar que no tengas el cordón umbilical en mala posición, que tú ya estés acomodada para salir y aprovechando para saber si eras niño o niña, porque en los ultrasonidos que me hicieron nunca dejaste verte, me resultaste muy pudorosa. Me mandaron a caminar para hacer menos la espera.

Pues regresamos a las 18:00 hrs. para ver el avance: ¡sólo 5 cms. de dilatación!, que regresara más tarde, mientras con cara de sorpresa me preguntaban si sentía dolor, y yo pero para nada, no sentía nada, no sentí ni una sola contracción, mientras que veía a otras mamás a punto de dar a luz con dolorosísimas contracciones.

Bueno pues regresamos a casa (papá y yo), yo con un hambre monumental, pero sólo me dijeron que podía comer una pequeña ensalada (por si era necesario una intervención mayor y no hubiera problema con la anestesia), pues aprovechando me bañé, descansamos un rato y a las 23:00 de regreso al hospital.

Papá llevó la computadora para hacer menos su espera, y ya con 7 cms. de dilatación me ingresaron, seguía sin dolor. Ya instalada en una cama y muy cansada (todo el día estuve caminando y dando vueltas para acelerar el parto), me dormí, tenía a la Dra. Rosi al pie de la cama para preguntarme (cuando me despertaba) si me dolía algo y explorarme. Así que a las 3:00 am. ya estaba lista para recibirte.

Me pasaron a la sala de expulsión, y pues como no me dolía nada, me tomé mi tiempo para acomodarme, arreglarme en una posición cómoda, y a las 3:12 am. del sábado 25 de septiembre, justo a las 42 semanas de embarazo, estabas llegando a este mundo.

Naciste rosita, rosita, la enfermera te trajo para que te conociera (ahora me hubiera gustado que me hubieran dejado abrazarte y ponerte en mi pecho), te llevaron a que te revisara el pediatra, te midió, pesó, observó que todo estuviera bien y tú casi ni lloraste, dos tres gritos y ya, tú querías que te dejaran en paz.

Esta eres tú


Como no había habitaciones disponibles estuvimos separadas mucho tiempo, a tí te dejaron en una incubadora solita, y yo en una habitación que no era de maternidad, con personas que acababan de operar de otra cosa. Así que a medio día, papá fue el primero que te vió (y creo que te cargó), me dijo muy orgulloso que eras el único bebé que no estaba llorando, que estabas muy tranquila viendo a todos, mientras que los otros bebés lloraban a más no poder a pesar de que ellos tuvieron la suerte de estar con su mamá desde el principio.

Ese día a las 14:00 hrs. nos dieron el alta, y desde que llegamos a casa todos dormimos juntos. Desde el principio dormías casi toda la noche sin llorar. Bueno es que como dormimos pegaditos, pues apenas te estás despertando y quejando porque tienes hambre te escucho y me volteo para darte de comer, eso de dar pecho es genial!, te vuelves a dormir y asunto arreglado. En ocasiones papá ni siquiera se da cuenta que despiertas, pero no  creas que no está atento, a pesar de que esté profundamente dormido, es capaz de despertarse en un microsegundo si siente que te vas a caer o te mueves muy bruscamente.

Esa es la historia de tu maravilloso y genial modo de llegar a este mundo, te esperábamos con los brazos abiertos. Te amamos como no tienes idea. Eres la luz y vida de nuestro mundo.

Es así como iniciamos nuestra vida a tu lado. La vida de nuestra nueva vida.