domingo, 10 de abril de 2011

Bebés en el cine

¿No les ha pasado que cuando eran una pareja soltera (casados sin hijos) cuando veían a un bebé en la sala de cine pensaban "pagué para escuchar llorar a un bebé toda la película"?

Bueno, pues ahora mi esposo y yo, somos esa pareja, la que llevamos al bebé al cine. La verdad nos encanta el cine, y aunque es cierto que un bebé te cambia la vida (nos encanta ese cambio), no es cierto que te limita en las cosas que te gustan.

Bueno pues a la nuestra resulta que igual le gusta el cine. Ya ha visto Sucker Punch, Fair Game y hoy The Adjustment Bureau. En la primera, al entrar a la sala nos topamos con las caras largas de nuestros vecinos de asiento, pero apenas inició la película se hipnotizó con la pantalla tan grande y el sonido, la nena se la pasó genial: película de acción, teta a discreción, asientos cómodos, ¡genial!, ella se durmió a los 30 minutos y no la alteraron las explosiones, los balazos, la pelea con robots, los bailes de la chica,  nada. Al finalizar la película algunas personas se mostraron sorprendidas de descubrir que había un bebé en la sala que no dijo ni "pío" en toda la película, además de sorprenderse con que cargara como koala a mi nena y ella tan tranquila y a gusto.

Ya con experiencia, fuimos a ver Fair Game, muy buena película, maneja un tema que te da de qué pensar, pero eso sí no tiene explosiones ni acción, al parecer a nuestra pequeña crítica no le agradó y se la pasó casi toda la película (a excepción de los 30 minutos que se durmió) haciéndole "brrrrrr-brrrr-brrr" a la pantalla (sonido de cuando sacas la lengua y abucheas). Mi pobre esposo avergonzadísimo, y nuestros vecinos riéndose de las ocurrencias de la nena.

Ahora con The Adjustment Bureau, hemos aprendido que no se lleva a un bebé al cine cuando éste se acaba de despertar de su "siesta" de dos horas. ¡Se ha pasado toda la película platicando con Matt Damon! Sólo escuchaba a mi esposo decir: "Dale la teta que así se calla", no-no, craso error. Tomaba leche, agarraba fuerza, y ¡a platicar más fuerte con el protagonista!. Finalmente, exhausta, se ha quedado dormida, ese Matt Damon no contestaba.

Bueno, por lo menos no se la ha pasado llorando, creo que es peor un bebé llorando (pues a lo mejor tendría miedo por el ruido excesivo, la oscuridad, o que se yo) que uno platicando alegremente durante la función.

Pero bueno, soy la mamá del bebé platicador, mi familia me ha dicho que he perdido objetividad. Quizás a mis vecinos de la película no le ha parecido agradable escuchar a un bebé charlando con la pantalla.

Pero bueno, al final, he comprendido que "eso nunca lo haré cuando tenga hijos" ha quedado atrás. ¿Ahora qué más voy a hacer con un bebé?. Espero que mucho más y que la nena lo siga disfrutando, tanto o más que nosotros.

Saludos.

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